LOS COMPINCHES DE TRUMP POR NAOMI KLEIN

Posted by Correo Semanal on sábado, febrero 25, 2017
Los compinches de Trump por Naomi Klein

LOS COMPINCHES DE TRUMP POR NAOMI KLEIN

Naomi Klein *
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, sostuvo ayer un encuentro con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca. Es el primer mandatario latinoamericano que se reúne con el magnate
Foto Afp

Alejémonos para tener una visión más amplia de lo que ahorita ocurre en Washington. Las personas que ya poseen una porción absolutamente obscena de la riqueza del planeta, cuya parte crece año tras año –según el último conteo, ocho hombres son dueños de la mitad del mundo–, están empeñados en obtener más. Las figuras centrales en el gabinete de Donald Trump no sólo son ultrarricos, también obtuvieron su dinero causando daño a los más vulnerables del planeta y al planeta mismo, a sabiendas de que lo hacían. Parece que ese es un requisito para trabajar ahí.
Está el banquero-chatarra Steve Mnuchin, el elegido de Trump para ser secretario del Tesoro, cuya máquina de ejecuciones hipotecarias sin ley echó de sus hogares a decenas de miles de personas.
Y pasando de hipotecas chatarra a alimentos chatarra llegamos a quien Trump eligió para ser secretario del Trabajo, Andrew Puzder. Como ejecutivo en jefe de su imperio de comida chatarra, no le era suficiente pagar a los trabajadores un salario abusivo, con el cual no podían vivir. Varias demandas también acusan a su compañía de robarles salarios a sus trabajadores, al dejar de pagarles por su trabajo y horas extra.
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ESTADO ESPAÑOL – LA CRISIS EN EL PSOE ENTRA EN UNA NUEVA FASE

Posted by Correo Semanal on viernes, febrero 24, 2017
España – La crisis en el PSOE entra en una nueva fase

A pesar del retraso y los silencios incomprensibles, la presentación de la candidatura de Pedro Sánchez a la Secretaria General del PSOE representa un desafío completo al aparato, y su acto multitudinario del 20 de febrero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid señala que el choque será agudo y de grandes consecuencias. De manera distorsionada, la crisis del PSOE, exactamente igual que la que atraviesa Podemos, responde a presiones de clases antagónicas.
Tras la investidura de Mariano Rajoy, gracias a la abstención de 68 diputados del PSOE y al apoyo de Ciudadanos, la “gran coalición” se ha conformado de manera precaria y con muchas debilidades. Este hecho ha pasado desapercibido en los análisis pesimistas y taciturnos que tanto abundan en los círculos de la intelectualidad de izquierdas, pero la verdad es siempre concreta. Las condiciones para una nueva movilización de masas que rompa con una paz social artificial están maduras.
Como ya ha ocurrido en numerosas ocasiones, el impulso no vendrá desde arriba sino desde la presión que las masas impongan frente a la ofensiva de la derecha y la continuidad de los recortes y la austeridad. Las grandes huelgas estudiantiles de octubre y noviembre impulsadas por el Sindicato de Estudiantes, y en las que los jóvenes militantes de Izquierda Revolucionaria han jugado un papel muy destacado, han supuesto una gran victoria. La retirada de las reválidas franquistas prueba que es posible derrotar los planes del PP a condición de levantar una estrategia de lucha consecuente, masiva y sostenida en el tiempo. Pero este ejemplo no es el único. Las movilizaciones que abarrotan las calles de Andalucía desde el pasado mes de noviembre en defensa de la sanidad pública y contra las políticas privatizadoras de Susana Díaz, o la gran manifestación del 19 de febrero en Barcelona, con más de 500.000 personas en apoyo a los refugiados y denunciando las políticas racistas de la UE, refuerzan de lo que decimos. Cuando la población considera que hay una causa justa y encuentra un cauce de expresión, los ataques no se traducen en indiferencia y desánimo sino en determinación, en acción directa que desborda a las burocracias sindicales. La radicalización hacia la izquierda de sectores importantes de los trabajadores, de las capas medias empobrecidas y de la juventud no se ha detenido.
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Trump y la política del Far West

Posted by Adán Salgado Andrade on lunes, febrero 06, 2017
Trump y la política del Far West
por Adán Salgado Andrade


El empresario estadounidense Jay Gould (1836-1892), el clásico yanqui self-made, o sea, formado por su propio esfuerzo, llegó a dominar el negocio de los ferrocarriles, justo cuando este medio de transporte se expandía por todos los Estados Unidos (EU), como forma de garantizar el control total de los territorios arrebatados a los indígenas, primero, y luego, a México. Su padre, Jason, era un  granjero y Gould decidió que eso no era lo suyo, así que aquél lo llevó a una escuela local, en donde lo abandonó a su suerte, con cincuenta centavos y una bolsa de ropa. Gould aprendió contabilidad y su primer empleo fue administrar el negocio de un herrero. Aprendió también contabilidad y agrimensura y poco a poco fue ascendiendo tanto en empleos, así como en ambiciones. Los historiadores lo consideran el clásico ejemplo del empresario que no tenía ningún tipo de escrúpulos para lograr sus objetivos, incluso, como muchas veces hizo, esconder oro para subir su precio o matar a sus “enemigos”, si era necesario. Una muy ilustrativa frase que usaba cuando enfrentaba problemas de huelgas en sus empresas era que “Puedo alquilar a la mitad de los obreros de este país para que asesinen a la otra mitad”. Tan ambicioso era que, justo por su especulación con el oro, fue que provocó un viernes negro el 24 de septiembre de 1869, cuando los mercados financieros estadounidenses tuvieron una brutal caída y las ganancias bajaron de 65 a 35% (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Jay_Gould).
Gould era, pues, un verdadero representante de su tiempo, aquel del Far West, cuando la mayor parte de los problemas se arreglaban a balazos, tal y como lo hicieron ladrones famosos como Billy the Kid o Jesse James.
Y, a fin de cuentas, no es de sorprender, ya que EU es un país cuyos obscuros orígenes tuvieron que ver con las mezquinas ambiciones de gambusinos, ladrones, tramposos y otros personajes de dudosa calaña, que ocuparon tierras de nativos, como apaches o sioux, como si fueran suyas, sólo por el hecho de la superioridad militar. Lo mismo hicieron con el territorio arrebatado a México años después (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2015/06/en-torno-los-obscuros-origenes-de.html).   
Esa es justamente la tradición que recoge Donald Trump, arreglarlo todo mediante prepotentes órdenes que salen de la realidad, combinado, claro, con su megalomaniaco deseo de poder (Hay evidencia de que en una conversación telefónica que tuvo con Enrique Peña Nieto, además de decirle que no necesitaba a México, lo amenazó con enviar tropas, si no podían los soldados mexicanos con el narcotráfico. Ver: https://es-us.noticias.yahoo.com/pena-nieto-reganado-y-humillado-por-trump-en-llamada-telefonica-224908063.html).
Esa prepotencia más propia de un cowboy arreando al ganado, que de un “presidente” la ha aplicado en sus logros empresariales, marcados siempre por una tendencia a lograrlo todo y a abarcar cuanto sea posible.
Para comenzar, sus negocios no se limitan a EU, sino que abarcan varios países: Escocia, Emiratos Árabes Unidos, Israel, Indonesia, Canadá, Seúl, Panamá, República Dominicana, India, Filipinas y Uruguay, así que es hipócrita que diga que los empleos se los “llevan” muchas empresas de EU, si él mismo tiene tantas inversiones fuera. Justo porque en Dubái, capital de Dubái, uno de los Emiratos Árabes Unidos, Trump tiene hoteles y edificios o en Indonesia, en donde también posee buenos negocios, fue que no impidió la entrada de ciudadanos de esos países, también mayoritariamente musulmanes.
La mayor parte de sus negocios son los bienes raíces, como torres de oficinas, y suites de lujo, además de hoteles y campos de golf, programas de televisión, cursos de “superación personal” (por cada conferencia que ofrece recibe un millón y medio de dólares), pero también ha incursionado en la elaboración de vinos, agua embotellada, perfumes, línea de ropa y, por supuesto, eventos mediáticos, tales como los concursos de belleza de Miss Universo y otros.
Además, su logo y nombre pueden alquilarse, con tal de que eleve el “prestigio” el hotel o desarrollo inmobiliario que pagará el derecho a portar el logo de The Trump Organization. (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/The_Trump_Organization).   
Es de familia tanta ambición, pues su abuela, Elizabeth, fue la iniciadora del negocio de los bienes raíces, ya que gracias a una pequeña fortuna que su esposo Frederick le dejó al morir él en 1918 de influenza, fue que la viuda dividió el terreno en donde tenía su casa y construyó departamentos que de inmediato vendió. Era tan celosa de su deber de cuidar los negocios de la familia, que aun a sus 70 años, seguía recogiendo, personalmente, las monedas de las lavadoras que se alquilaban en los edificios de departamentos que los Trump fueron poseyendo con el tiempo. O sea, que la señora no perdonaba ni los quarters.
Esa avaricia, combinada con un espíritu de prepotente superioridad, fueron inculcadas en su nieto Donald, quien no sólo administró muy bien el negocio sino que lo ha ido ampliando a la par de sus megalómanas ambiciones, incluso, la de coronarse como presidente de EU, justo porque representa a la mitad de estadounidenses que, como él, sienten que su país debe, nuevamente, convertirse en el centro de la atención mundial.
Se calcula la fortuna de Donald Trump en $3700 millones de dólares (mdd), de acuerdo con la publicación Forbes (http://www.forbes.com/profile/donald-trump/). Eso explica por qué se asignó sólo un dólar de sueldo anual como presidente. Hay que reconocerlo, es una muy populista, pero efectiva medida, que aquí tendrían que hacer algunos de los mafiosos que están en el poder.
Tampoco ha tenido empacho Trump en eliminar lo poco bueno que Obama, su antecesor, hizo, tal como el seguro médico universal, el bautizado como Obamacare, ni tampoco en echar atrás medidas como la de prohibir la construcción de dos oleoductos a través de tierras sagradas de la tribu sioux Standing Rock. Trump pretexta que son creación de empleos, pero no podía dejar de lado los muy fuertes intereses económicos de los barones energéticos, sus aliados políticos (ver: http://heavy.com/news/2017/01/trump-dakota-access-pipeline-executive-order-dapl-standing-rock-no-keystone-investment-energy-transfer-partners-kelcy-warren-donation/).
El trato que está dando a esos nativos estadounidenses es similar al que recibían en el siglo 18, cuando por la expansión territorial y colonialista de EU, los criminales invasores los trataban peor que a animales salvajes. En el libro Shadows at Dawn (Sombras al amanecer, Penguin Books), escrito por Karl Jacoby, se describe la cotidiana barbarie y violencia con que se trataban a los apaches que quedaron en Arizona, luego de que ese territorio, antes mexicano, fue robado por aquél país a México: “En los 1860’s, la mayoría de los colonos en el territorio habían adoptado la política de asesinar a todos los apaches que se encontraran. Era la rígida regla, en todo el país, de disparar a estos salvajes, nada más encontrarlos. En la de mente muchos arizonianos, el elusivo carácter de los apaches, justificaba tales acciones… En una ocasión, después de que varios mineros ingleses emboscaron a una partida de indígenas, uno de los participantes cortó las cabezas de cinco de los apaches asesinados en el sangriento encuentro y empleó sus sesos para curtir una piel de venado, comportamiento que molestó a algunos de los mineros, pero a otros los hizo reír a carcajadas”. Esas y otras brutalidades cuenta Jakoby en su muy recomendable libro, justo una recolección de la barbarie ejercida contra los nativos estadounidenses y que, al parecer, el megalómano Trump trae en su maldita genética.
Por otro lado, sus absurdos intentos de hacer America Great Again, lo está llevando a confrontarse con muchas corporaciones, que tienen fuertes intereses en lugares como China o México, por supuesto. Empresas como Ambarella, fabricante de semiconductores, u otras tecnológicas, como Marvell o Diana Shipping Inc., Safe Bulkers, Star Bulk Carriers Corp., Golden Ocean Group, Navios Maritime Partners, Broadcom Ltd., Qualcomm Inc., NXP Semiconductor, Texas Instruments, AMD, Apple, Intel, NVIDIA, Western Digital, Eastman Chemical, PerkinElmer, Coach, Tiffany & Co., 3M, GoPro Inc., MacDonald’s Corporations, son algunas de las empresas que tienen muy fuertes intereses asentados en China y que, si Trump siguiera con sus absurdas ideas proteccionistas de que todo se haga en EU, muy fácilmente muchas de ellas quebrarían, como Ambarella, que sostiene el 90% de sus operaciones con ese país (ver:  http://www.cbsnews.com/news/trump-china-trade-war/).
El hecho de que Trump prohibió a Ford construir una nueva planta en México, ya ocasionó que tal empresa reporte pérdidas por $200 mdd por tan absurda medida (ver: http://www.milenio.com/negocios/ford-planta-mexico-perdidas-cuarto-trimestre-trump-milenio-noticias_0_891510913.html).
Justamente si esa o miles de empresas estadounidenses (y de otros países, claro), establecen maquiladoras o armadoras en México, es por el bajo costo de la mano de obra que pagan. Tal medida lo único que ocasionará es que los automóviles estadounidenses eleven sus precios y no sean tan competitivos como los coreanos o japoneses. Matará Trump con sus equivocadas (para el capitalismo salvaje) medidas a las automotrices y a muchas otras corporaciones. Por eso ya hay gran preocupación entre éstas.
Justamente el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) se hizo para beneficio no de México, sino de las empresas estadounidenses que vieron ventajas en no pagar aranceles, pues al trasladar su producción aquí y reexportarla a EU, aumentan bastante sus ganancias. Y el “déficit” comercial que menciona Trump que tiene EU con México, no es con el país, sino con las corporaciones que han sabido sacar ventaja de tan nefasto tratado.
Para México el TLCAN ha significado irnos desindustrializando, la caída del campo, la privatización de nuestro petróleo, de nuestras aguas, de nuestros aún vastos recursos. Así que si Trump lo elimina, pierden sus corporaciones, no el país. Particularmente es en la producción alimentaria que estamos mucho peor con el TLCAN, pues ya importamos más de la mitad de los alimentos que consumimos, incluso maíz, algo vergonzoso, pues México es el sitio originario de ese básico cereal (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2007/12/apertura-total-del-agro-mexicano-al-tlc.html).
Eso podría ser una medida positiva, pues, como bien dice el vox populi, no hay mal que por bien no venga. Forzosamente se tendrían que diseñar medidas económicas que nos hicieran más autosustentables, comenzando con la producción agrícola (ya no importaríamos tantos alimentos de EU), incrementar la petroquímica construyendo más refinerías, impulsando nuestra investigación científica y tecnológica, pero, sobre todo, mirando hacia el sur, hacia países latinoamericanos como Bolivia, Ecuador, Brasil, Colombia o Venezuela. Si en lugar de habernos integrado al TLCAN lo hubiéramos hecho al Mercosur, en su momento, no tendríamos estos problemas. Y si históricamente nos hubiéramos aliado más con Latinoamérica que con EU, seguramente estaríamos en mejor posición y no a merced de un país mayoritariamente racista y enfermo de poder, como Trump.
Ya Evo Morales declaró que México debe de mirar y asociarse más al sur. Eso debemos de hacer (ver: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2017/01/27/evo-morales-convoca-a-mexico-a-mirar-mas-al-sur).
Y no pasemos por alto que su promesa de “construir el muro”, debería de haber sido la de terminarlo, ya que el muro ya existe en muchos lugares, pues desde 1994 se inició su construcción, en la era de Bill Clinton, y ha seguido desde entonces. Analistas estadounidenses realizaron un estudio de factibilidad y hallaron que nada menos que la cementera mexicana CEMEX podría resultar muy favorecida para la conclusión del muro, que se haría similar al que rodea a los palestinos en Gaza y Cisjordania, mediante paneles prefabricados de concreto, nada más para que se vea que no hay escrúpulos para el capitalismo salvaje, (ver: http://www.marketwatch.com/story/company-best-positioned-to-benefit-from-a-trump-wall-is-mexican-2016-07-15).  
El enclave neocolonial llamado “Israel” mantiene a los palestinos como prisioneros en campos de concentración, rodeados de altos muros que los separan de los judíos, con tal de que aquéllos no “les ocasionen problemas” (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/04/el-holocausto-palestino-manos-de-israel.html).  
Por algo fue que Trump no tuvo empacho en declarar que los mexicanos son para los estadounidenses, como los palestinos lo son para los judíos. Vaya más racista y xenofóbica declaración. Es absurdo que, en pleno siglo veintiuno, cuando en otros lugares se han derribado muros, como el que separaba a las dos Alemanias, se erijan nuevos. Y eso no garantizará que EU sea más seguro. Al contrario, será más odiado dicho país por sus acciones aislacionistas y proteccionistas.
En fin, Trump puede hacer con su país lo que quiera, pues finalmente fue elegido “democráticamente”.
Lo que no debemos permitir es que la mafia en el poder de este país tome al megalómano como una cortina de humo para tapar todos los otros graves problemas que está ocasionando, que por tantos años se hayan practicado políticas entreguistas y sumisas, beneficiadoras solamente de los intereses de las gansteriles corporaciones que, en contubernio con las mafias políticas, han llevado a este saqueado país a la ruina económica, social, ecológica, tecnológica, alimentaria, cultural… que padecemos. La violencia y la impunidad imperantes son consecuencia de tanto oprobio, y si no lo entendemos en estos cruciales momentos, puede tal mafia aprovecharse para renovar su maltrecho, maquiavélico poder.
Finalmente, aquí tenemos muchos Trumps mexicanos de los cuales preocuparnos y deshacernos.

    
     


Diario WERKEN ROJO en la web

Posted by Correo Semanal on martes, enero 31, 2017


NOS HEMOS MUDADO A NUESTRO NUEVO DIARIO EN LA WEB:
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Un diario digital que estamos impulsando los socialistas revolucionarios, los socialistas allendistas,  en colaboración con varios otros colectivos, movimientos sociales y colaboradores de diversas sensibilidades en la izquierda.

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Manipulación estadística

Posted by Adán Salgado Andrade on martes, enero 24, 2017
Manipulación estadística
por Adán Salgado Andrade

Cuando hace algunos días el inepto EPN intentó dar una “justificación” del por qué se habían subido los combustibles, objetó una serie de cifras que, según sus analistas, eran equivalentes a lo que se habría dejado de proporcionar si tal aumento no se hubiera dado. Adujo que se habría afectado el “seguro popular”, recortes educativos y otros “programas” sociales. También agregó que se hubieran gastado $200 mil  millones de pesos más si no se hubiera dado tal aumento, por el “subsidio” a la gasolina. No sólo causó enojo su absurda frase de “¡Ustedes, qué hubieran hecho!”, sino que empleó como justificación el encarecimiento del petróleo y de la gasolina, algo totalmente falso, pues, como es de todos conocido, el precio del crudo ha bajado considerablemente, lo que dio lugar, sobre todo en Estados Unidos, país de donde importamos la mayor parte de la gasolina que consumimos del exterior, a bajar el precio del combustible, justo porque el petróleo bajó (ver: https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201701061066051452-pena-nieto-explica-razones-gasolinazo/).
Es esa manipulación numérica, presentar datos “estadísticos” supuestamente fiables, lo que da lugar a que se presenten como verdades, cuestiones falsas y poco representativas de los problemas de todo tipo que enfrentamos a diario, sobre todo porque el capitalismo salvaje, en contubernio con las mafias políticas de todos los países del mundo, quiere presentarse como el salvador universal y que su existencia debe de seguirse garantizando pues es el “mejor sistema” económico, jamás creado por la humanidad.
Una de las disciplinas que imparto en la universidad es precisamente la estadística social y siempre advierto a mis estudiantes la facilidad con que tal estadística puede emplearse para manipular resultados, sobre todo cuando se elige una “muestra” tendenciosa, o sea, no representativa del problema. Por ejemplo, si se quisiera presentar que todo el mundo está de acuerdo con las “reformas” energéticas, educativas y laborales impuestas por la mafia priísta, bastaría hacer una encuesta con sectores tradicionalmente priístas, como, por ejemplo, vendedores ambulantes asociados a alguna agrupación controlada por tal mafia para que los resultados fueran los buscados por los “investigadores” oficiales. Y eso es algo que está sucediendo a  nivel mundial, como veremos.  
En un artículo reciente del periódico inglés The Guardian, titulado “Por qué la estadística perdió su poder y por qué deberíamos de temer lo que sigue”, se hace todo un análisis de cómo la estadística, sobre todo la oficial, se ha usado, casi desde que se creó, como una forma de control, pero también de manipulación.
Cita el caso de Inglaterra, en donde, aunque a la gente le digan que la inmigración es buena para su país, y les muestren los números, ya no lo creen, pero, en cambio, sí se conmueven con una historia individual de, por ejemplo, cómo un niño sirio se murió ahogado por falta de ayuda, algo que les puede ocasionar más empatía, que las cifras. Exigirán que se ayude a los inmigrantes para que no se ahoguen, pero que ya no se les permita seguir llegando a su país.
Abunda en que precisamente porque las estadísticas han abusado de su poder numérico para imponer criterios oficiales de “desarrollo económico”, que sólo beneficien a algunos, es que cada vez menos la gente cree esos intrincados cálculos. Es probable que la inmigración ayude a algunos sectores (por ejemplo, a los que contratan inmigrantes para pagarles menos), pero en algunos otros casos, la llegada de inmigrantes puede ser una carga. Otro ejemplo que se señala es que el 68% de los que votaron por Donald Trump en Estados Unidos (EU), desconfían de la estadística económica de que todo va “muy bien”, pues muchos de ellos han quedado desempleados debido al acelerado proceso de desindustrialización que ha experimentado dicho país (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2014/05/decadencia-y-desindustrializacion-de.html).
Fue algo que, acertadamente, empleó Trump para ganar, el prometer – populista y falsamente – que devolverá empleos a EU, algo totalmente contrario a la lógica del capitalismo salvaje.
Todo eso es porque la estadística, en efecto, se ha convertido en una forma empleada por las mafias en el poder para influir en la gente credibilidad, que acepten que realmente se está haciendo mucho por el país y su población y que, de otra forma, no se podrá crecer si no se suben, como aquí, precios de gasolinas, si no se hacen reformas energéticas, educativas o laborales, si no se construye tal megaobra… y un sinfín de mentiras.
Como siempre, un índice favorito para ocultar el consecuente incremento de precios es el de la inflación, que aquí, asegura el INEGI, no será superior “al 5%” (ver: http://www.jornada.unam.mx/2017/01/24/economia/019n2eco).
Obviamente es absurdo, pues el mismo índice inflacionario es un engaño, ya que, por ejemplo, el pasaje en el estado de México, de los casos que me he enterado, subió de 13 a 17 pesos, lo que es 4 pesos, o sea, casi 31%, y eso significaría ocho pesos más diarios para los resignados usuarios. Si alguien se gastaba sólo los 26 pesos de pasaje diarios, o sea, 780 pesos mensuales, ahora se gastará 780 más 240 pesos, es decir, 1020 pesos al mes. Suponiendo que su salario sea de 600 pesos a la semana, si antes el pasaje significaba 32.5% de su salario, ahora será 42.5%, así que en términos salariales será de 10% más el incremento del ya, de por sí, costoso pasaje (actualmente, casi 40% del salario familiar se gasta en transporte). Eso sería el impacto directo de dicho rubro para el salario y también significará una cadena de aumentos, que, al menos, implicarán un diez por ciento de aumento. Y seguirá subiendo la gasolina. Por eso es que cada vez son menos creíbles las estadísticas.
The Guardian analiza la historia e indica que fue justo por la necesidad de los grupos en el poder de entonces, que se buscó la forma de contar los recursos que se tenían, tanto de población, lo que se producía, así como de riqueza. Lo curioso era que, al principio, sólo se encuestaban los sectores más poderosos, como si de ellos influyera la salud del país. O sea, a los pobres, no se les tomaba en cuenta, como si no existieran. Ya, después, se incluyeron a todos los sectores, pero porque así era más exacto el cálculo, pues finalmente los pobres también contaban en cuanto a que eran parte del país y había que hacer algunos gastos en obras de caridad para que sobrevivieran, lo que requería recursos.
Uno de los grandes errores de la estadística, desde el comienzo, fue que todo lo sintetizó a promedios y a “estandarizar” a las poblaciones de estudio, reduciendo todo a un solo modelo. Por ejemplo, si aquí se dice que el alumno promedio pasa 4 horas viendo el Facebook, eso es un absurdo si se toma en cuenta que, por ejemplo, en la sierra de Oaxaca, ni a luz llegan en muchos lugares. Y es la perversión de haber aplicado la “reforma educativa” al parejo, sin tomar en cuenta las condiciones educativas, económicas, y sociales de los distintos grupos de población del país, sobre todo de los alumnos, muchos de los cuales, ni siquiera desayunan cuando van a la escuela.
El mejor ejemplo de ocultamiento estadístico es el Producto Interno Bruto, PIB, creado por allá de los 1920’s, que se define, grosso modo, como la suma de todas las transacciones de la sociedad y del sector público. 
Se ha abusado de tal concepto, como si todo dependiera de eso. Si crece es señal de que estamos bien, aunque no lo estemos. Por ejemplo, ahora, con el alza de las gasolinas, el PIB puede subir, porque estaremos comprando “más”, pero no estamos comprando más gasolina, sino que la estamos pagando más cara. Y eso se tomaría como señal de que “crecimos”, pero no es así, pues el PIB es una forma engañosa de mostrar el “progreso”.
Derivado del PIB, es el ingreso per cápita, aún más engañoso, el que se obtiene dividiendo el PIB entre el total de la población. Para el 2015, tal índice fue de $9445 dólares por habitante, lo cual pudiera parecer relevante, pero no lo es, no para la mayoría de los mexicanos, pues eso significaría haber tenido 202 mil pesos cada quien ese año.
La realidad es distinta. Si alguien gana 80 pesos de salario mínimo al día, como sucede con casi la mitad de asalariados en el país, eso significa $29200 pesos al año, apenas 14.45% de dicho ingreso, así que ¿en dónde quedan los otros $172800 pesos?
Ni tampoco es una forma de medir a millonarios como Carlos Slim, pues con su fortuna de 50 mil millones de dólares (mdd), equivaldría a 5,293,807 veces el ingreso per cápita mencionado antes. Como se ve, es abismal la diferencia.
Otra técnica estadística es la llamada “encuesta de opinión”, que también se comenzó a hacer en los 1920’s. Además de que actualmente se abusa de tal técnica, se puede manipular perfectamente para que las “muestras” correspondan sólo con el objetivo específico de la investigación, como señalo arriba. Dejan de ser la mayor parte de las veces representativas, pues se sacan sesgadas, o sea, se manipulan en ciertas poblaciones, para que se obtenga el resultado deseado.
Un problema adicional de una “encuesta de opinión” es igualmente estandarizar a la población de un país, pues los estadistas no toman en cuenta que en ciertos estudios, los económicos, por ejemplo, no se puede hablar de una “normalidad”. Por ejemplo, no se pueden investigar los hábitos alimenticios al azar, pues no come lo mismo un habitante de Polanco, que uno de Iztapalapa. Pero lo que menos les preocupa es hacer tal necesaria diferenciación. Eso se ha tratado de compensar con la selección de muestras “representativas”, lo cual, no siempre se logra.
Es algo en lo que también hago énfasis al impartir la materia de estadística social, que no se podrá realizar un estudio socio-económico si no se conocen ciertos aspectos, de antemano, del grupo social que se investigue y para ello se requiere de un bagaje cultural y político que haga entrar a los investigadores en contacto con los problemas previamente, antes de realizar estudios estadísticos. Pueden detectarse de antemano, por ejemplo, problemas de inseguridad, de desnutrición, de abandono de la población y otros si se cuenta con la suficiente experiencia.  
Así que puede dar una idea más amplia la estadística de una problemática, pero no lo es todo para aplicar soluciones, si no se posee tal experiencia en cuestiones económicas, sociales, políticas, culturales, idiosincráticas, étnicas, de tejido social, lazos familiares y muchas más.  
En todo caso, valen las estadísticas cuando muestran la desigualdad a la que hemos llegado, como, por ejemplo, que sólo ocho hombres tienen una fortuna equivalente a la de la mitad de la humanidad, 426 mil mdd, y que el porcentaje, que se obtiene dividiendo 8 entre los 7500 millones de humanos que somos, multiplicado por cien, da un 0.0000001% o sea, un millonésimo de porcentaje, es ¡absurdo! (ver: http://www.bbc.com/mundo/noticias-38632955).
Como se ve, no todo el mundo se “desarrolla” y “crece” económicamente, sino ya menos del 1% que se mencionaba hace poco.
Claro, la camarilla de mafiosos en el poder que controla a México, insiste en que tendrá un impacto “marginal” el alza de la gasolina. Pero es porque a esos parásitos les dan vales de gasolina, que en el caso de los “senadores”, son de 700 mil pesos anuales, así que ni les afectará, pues son 60 mil pesos mensuales extras de salario, a sus de por sí elevados sueldos, a esos zánganos que sólo levantan el dedo para seguirnos empobreciendo, reprimiendo y exprimiendo (ver: http://www.jornada.unam.mx/2017/01/20/politica/015n3pol).
Otro problema con la estandarización poblacional es el de que con una categoría se abarcan muchos sectores. Por ejemplo, aquí, el INEGI, toma a los franeleros o los vagoneros como “empleados”, y es por ello que no “crece mucho” el desempleo, por esas categorizaciones oportunistas. Esos serían, más bien, subempleos, pero, para efectos estadísticos, se toman como empleos y por eso, como dije,  no es alto el desempleo, según la mafia en el poder. Otro factor más para no creer en las “estadísticas oficiales”.
Además, las encuestas de opinión no toman cuestiones tan subjetivas, pero igualmente importantes, como el estado de ánimo de los encuestados. Sólo se preocupan aquéllas de que se llene una casilla en un cuestionario, y no se pregunta qué tan de humor se está para llenarlo. Claro, lo de menos es que la persona elegida no quiera contestar, pero ¿qué pasa con la que sí lo hace? Habría que agregar una pregunta sobre el estado de ánimo que tenga quien la conteste, se comenta en el artículo referido. Me parece adecuado, pues así también se sabría un poco del factor psicológico.
Es justo ese factor psicológico, también llamado sentir social, el que ahora se está enfatizando. Y nada más óptimo para medir tal factor que los millones de opiniones que los usuarios de las distintas “redes sociales” dejan en ellas al comentar un video, una noticia, una película, sobre un personaje de la farándula, un mafioso político… y así por el estilo.
Facebook (FB), por ejemplo, cuenta con 1790 millones de usuarios activos (ver:  https://www.statista.com/statistics/264810/number-of-monthly-active-facebook-users-worldwide/).
Así que es un excelente muestrario del sentir social, que seguramente los operadores de tal red emplean para realizar sus estrategias, qué agregar a la red, qué quitar, qué tipo de publicidad poner, cómo controlar a sus usuarios… y así, por el estilo. Pero, como señala The Guardian, si analizan los datos, no lo hacen público y sólo lo emplean para sus muy personales y egoístas intereses.
Pero ya comienzan a surgir empresas que analizan ese factor psicológico, digamos, el estado de ánimo de la sociedad. De hecho, se acusa a FB de que “ayudó” a Donald Trump a ganar la elección, cosa que el fundador de tal sitio, Mark Zuckerberg, niega. Pero no lo hizo directamente, sino que gracias a sus millones de comentarios dejados por sus usuarios, una empresa, Cambridge Analytica, CA, pudo analizar el sentir y comprobar que la mitad de estadounidenses estaban muy enojados con los demócratas y sus incumplidas promesas, sobre todo porque, en su momento, Barack Obama aparentaba ser distinto y que corregiría muchos de los males dejados por George Bush, más no fue así. Steve Bannon, accionista de CA, junto con Peter Thiel, fueron los asesores de Trump y desde el comienzo idearon la campaña de éste empleando a FB y a Twitter. De hecho, fue mucho más barata y, finalmente,  más efectiva que la costosa e inútil campaña de Hillary Clinton.
CA en su sitio presenta, justamente, un video en donde uno de sus ejecutivos es entrevistado, a propósito del triunfo de Trump y comenta qué factores analizó la compañía para elaborar una estrategia política para el hoy presidente de EU (este es el link:  https://cambridgeanalytica.org/).
Pudo así CA detectar ese malestar de la mitad de los estadounidenses y con esos resultados, los asesores de Trump estaban seguros lo que el racista magnate debía de postear en sus cuentas de FB y de Twitter y llegarle, populistamente, a la gente, con certeros comentarios de que entendía su enojo y su decepción, pero que les prometía que, bajo su mandato, EU sería grande de nuevo. La frase “Make America great again” fue efectiva en ganarse a millones, a conquistar, justamente, el sentir social de por lo menos la mitad de los votantes.
Fue esa una táctica que los encuestadores tradicionales, sólo basados en sesgadas y no representativas “encuestas de opinión”, no tomaron en cuenta y que demuestra, cada vez más, como el factor psicológico, emanado de los millones de “datos crudos”, es de suma importancia de aquí en adelante. Por eso todos los demócratas, incluida Hillary Clinton, se quedaron fríos por la terrible derrota que le infligió Trump en las urnas. 
Por ejemplo, si aquí hubiera investigadores que se tomaran la molestia de revisar sitios de FB de adolescentes, quizá pudieran detectar cuáles son sus exigencias, qué es lo que demandan, por qué, a pesar de tantos programas de sexualidad y control natal, sigue tan alto el embarazo en chicas adolescentes.
O identificar ciertas tendencias que inciten conductas violentas, como lo ocurrido hace unos días en Monterrey, cuando un alumno de secundaria balaceó gravemente a una maestra y tres alumnos y luego se suicidó. Por cierto que su actuar fue similar al que en su momento emplearon Dylan Klebold y Eric Harris, quienes en abril de 1999 provocaron una matanza en la preparatoria de Columbine, luego de lo cual, se suicidaron. Ellos anunciaron un día antes que provocarían una matanza, tal como lo hizo el chico de Monterrey. Quizá haya estado familiarizado con la historia (ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Columbine_High_School_massacre).
Muchos creían que Trump no ganaría, pues se pensaba que sólo era él, pero, en realidad, estaba representando casi al 50% de los estadounidenses que son como ese racista, los así llamados red necks, la mayoría WASP’s (White Anglo Saxon Protestants). Fue lo que CA pudo detectar, gracias a sus análisis del big data.
Por otro lado, Trump exaltó la “rebeldía” de la gente, similar a aquélla a la que aluden los tecnosolucionistas de la red, de que el Internet debe de ser libre, sin restricciones, y que todo lo que lo caracterice será siempre la total rebeldía y anarquía. Así lo hizo, presentándose él mismo como el “rebelde” que aunque no tenía experiencia política, si tenía “voluntad” para rescatar a EU. Justo eso se señala en un reciente artículo de la revista Wired, que Trump, empleando esas mismas tácticas de supuesta “rebeldía” y “audacia”, ganó las elecciones, a pesar de representar un peligro para la transparencia, multiculturalismo y experiencia que tanto defienden los tecnosolucionistas (ver: https://www.wired.com/2017/01/silicon-valley-utopianism-brought-dystopian-trump-presidency/?mbid=nl_12217_p3&CNDID=32248190).   
Por desgracia, analizar la “gran información” que brindan las redes sociales podría ser excelente para que las mafias en el poder tengan aún más control sobre todos nosotros, simulando “complacernos”, con tal de mantenernos tranquilos y controlados. No dudo que ya se esté haciendo. Y no sólo eso, sino que hasta se manipule a la gente mediante las redes sociales, como se hizo recientemente, cuando se dieron las protestas por el alza de combustibles, que había supuestos “mensajes” por WhatsApp que recomendaban no salir a las calles a protestar, pues habría un “golpe de estado” y otras formas de meter miedo, con tal de que se frenaran tales manifestaciones. Fue una forma de contrarrestar los mensajes que, en efecto, eran enviados por todos los que nos sumamos a tales manifestaciones.
Indudablemente que, como ya señalé, por ejemplo, FB debe estudiar y conocer ciertas tendencias sociales, pero seguramente se abstiene de revelarlas, porque si reportara que en muchas de sus páginas conformadas por millones de personas se incitara a la violencia, se cerrarían y serían millones de usuarios menos. Bajaría su negocio.
En conclusión, si realmente se desea conocer lo mejor posible la problemática social, no bastará ya, en esta época determinada en parte por las “redes sociales”, aplicar encuestas, sino analizar, además, el sentir social, el que, finalmente, puede ser más importante que elaborar tablas numéricas.

Contacto: studillac@hotmail.com  

Pudieron haber sido 44, los estudiantes desaparecidos en septiembre del 2014

Posted by Adán Salgado Andrade on domingo, enero 15, 2017
Pudieron haber sido 44, los estudiantes desaparecidos en septiembre del 2014
Por Adán Salgado Andrade

Bien afirma el vox populi que la realidad supera a la ficción. Nada más cierto cuando, de repente, alguna persona me platica sobre un problema que haya tenido. Y aún es más asombroso si parte del relato tiene que ver con un hecho que conmocionó, ya no digamos, al país entero, sino a todo el mundo, como fue el caso de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, desaparecidos el 26 de septiembre del 2014, más de dos años, tres meses, al momento de escribir estas líneas (ver: http://expansion.mx/nacional/2015/09/26/lo-que-sabemos-y-lo-que-no-de-los-43-normalistas-de-ayotzinapa).
La absurda versión “oficial” insiste en afirmar, sin ambages, que los estudiantes fueron “incinerados” en un basurero, lo cual, varios estudios científicos, hechos meticulosamente, han demostrado que de ninguna manera eso pudo haber sido posible. Lo peor es que nadie de los supuestos “culpables” detenidos hasta ahora, ha dado una versión verosímil de lo que pudo haber sucedido.
Todo apunta a que fue un crimen perpetrado por las fuerzas represivas al servicio de la mafia en el poder, tanto policías, como soldados, coludidos todos, como siempre sucede. Pudo haber sido algo así como lo sucedido, por ejemplo, en Tlatlaya, Estado de México, un crimen cometido por soldados, en el que fueron asesinados presuntos “guerrilleros”, una adolescente de quince años incluida, el cual se trató de cubrir con un absurdo montaje que “demostraba”, burdamente, que los asesinados habían “atacado” a los sardos. Los posteriores peritajes, además de los testimonios de tres mujeres que por “error” no fueron asesinadas y vivieron para contar esa masacre perpetrada por el ejército, mostraron que, en efecto, se trató de un vil montaje (ver: http://www.animalpolitico.com/2014/10/la-matanza-del-ejercito-en-tlatlaya-segun-la-cndh/).
En el caso de los 43 normalistas, hay versiones muy serias de que pudieron haber sido asesinados y, luego, incinerados en hornos crematorios del ejército, como sostienen dos investigadores universitarios (ver: http://www.jornada.unam.mx/2015/01/04/politica/008n1pol).   
Bueno, y es algo relacionado con la “desaparición” de los 43, lo que referiré en el siguiente relato, que hasta pareciera una invención, pero no lo es, pues quien me lo contó, es digno de toda mi confianza. Lo llamaré Eduardo.
Eduardo me platicó que en ese entonces, él estudiaba ingeniería en la universidad del ejército en Chilpancingo y que por azares del destino, se vio envuelto indirectamente en tales sucesos.
Su novia, a la que llamaré Sofía, era militante de una organización estudiantil, ella misma, estudiante universitaria. El día en que los estudiantes de Ayotzinapa tenían contemplado venir a la ciudad de México, para que se atendieran sus justas demandas, le pidieron a Sofía, justamente los 43 estudiantes que viajarían en uno de los autobuses, que por favor los acompañara, pues requerían que un representante de una asociación estudiantil estuviera con ellos, con tal de que tuviera más fuerza su presencia en la ciudad de México.
Sofía pidió a Eduardo que los acompañara, pero éste se negó, debido a que estaba en una universidad militar, y sería acusado de traición si participaba en un acto de protesta contra los poderes fácticos “federales”. “Imagínate, un soldado, protestando contra la represión, hubiera sido una contradicción, ¿no?”, me dice.
Sofía lo comprendió y subió al autobús fatídico, dejándole todas sus cosas a Eduardo, quien le regresó el celular, indicándole que “por cualquier cosa, me llamas”.
Se despidieron, Sofía abordó el autobús y éste arrancó…
Pero no había avanzado ni dos cuadras, cuando el vehículo se detuvo, se abrió la puerta y, llorando, descendió Sofía, gritando, angustiadísima, “¡Secuestraron a mi mamá, me acaban de avisar!”. En efecto, la madre de Sofía había sufrido la suerte de miles de mexicanos que cada año son secuestrados, muchos de los cuales son asesinados, pese a haber pagado un rescate, si de eso se trató el secuestro, o son traficados a otros países, mujeres sobre todo, o, simplemente, “desaparecidos” forzadamente, sobre todo si se trata de activistas incómodos para la mafia en el poder. Lo que sea, pero sucede a diario, en que de quince a veinte personas jamás vuelven a ser vistas (ver: http://www.animalpolitico.com/2014/11/2014-el-ano-con-mas-casos-de-desapariciones-en-mexico-van-5-mil-98-victimas/).
Eduardo corrió a su encuentro y Sofía, le dio la mala nueva, que su mamá, maestra de primaria, había sido secuestrada con otra compañera, cuando regresaban de cobrar sus quincenas. El auto en el que ambas viajaban, fue interceptado en la carretera por otro, que se les cerró y las obligó a detenerse (todo esto, lo supieron días después).
Sofía ni hablar podía por el llanto. Todo lo que le dijo quien le había llamado fue que después se comunicarían para lo del “rescate”.
Eduardo y Sofía decidieron regresar a casa de ella, para informar al resto de la familia sobre el secuestro, y pasaron algunas horas.
Fue cuando, refiere Eduardo, recibieron una llamada al celular de Sofía, de uno de los normalistas, un joven apodado “El Mantecas” – pues decía que no usaba aceite al cocinar, sólo manteca de cerdo –, quien con grave y espantada voz, les dijo que policías y soldados los habían rodeado y los estaban balaceando. “¡Nos tienen rodeados cuicos y sardos, y nos están tirando!", se escucharon, por el altavoz del celular de Sofía, los desesperados gritos del estudiante y de otras personas, entremezclados con una copiosa balacera. “¡Se me erizó la piel!”, dice Eduardo, reviviendo quizá el terrible recuerdo. Después, se produjo un silencio, como si hubieran colgado, y nada más escucharon ni Sofía, ni Eduardo. Trataron de comunicarse, pero la llamada los enviaba a buzón.
“¡Sí, se oyó como si de repente hubieran apagado el celular… y ya no pudimos comunicarnos para nada…!”, agrega Eduardo. Se quedaron perplejos. Tampoco fue posible comunicarse con ninguno de los otros normalistas y se quedaron con la mortificación.
Dicha mortificación, momentáneamente, les hizo distraerse del problema que, a fin de cuentas, había salvado la vida a Sofía.
Pero luego siguieron comunicándose con familiares, para informar del secuestro y ver lo que se haría, no sin tratar de nuevo de telefonearle al Mantecas o algún otro…
“Y… pues, ya, al otro día, nos enteramos de que no habían llegado y que los andaban buscando en todos lados”, dice Eduardo, refiriéndose a los sucesos que durante los siguientes días, poco a poco fueron sabiéndose y que, como ya señalé, aun no se han aclarado y, seguramente, la asesina mafia que controla a este país, nunca aclarará, pues es la responsable de esos asesinatos, que pueden considerarse como un crimen de “estado”.
En cuanto a la madre de Sofía, algunos días después, los secuestradores pidieron ciento cincuenta mil pesos de “rescate” y dieron “instrucciones” de en dónde se entregaría el dinero y dónde dejarían a la señora.
Refiere Eduardo que el abuelo de Sofía fue quien se encargó de realizar el pago y de ir a recogerla en una gasolinera cercana a Chilpancingo, a las doce de la noche. “Sí, pues vendieron unos carros que tenían y cosas, y juntaron el dinero”, agrega. La madre de Sofía se encontraba con la otra maestra, su amiga, con quien había sido secuestrada. Como también los familiares de ésta habían pagado el rescate, los secuestradores las entregaron juntas. Estaban todas raspadas y con la ropa sucia, pero ¡vivas!
Refirieron que, luego de secuestrarlas, las llevaron vendadas en auto. Después, las bajaron y las llevaron por el “monte”, entre árboles y ramas, caminando y arrastrando, las encerraron en alguna construcción y las ataron. “Hasta eso, dicen que no las trataron mal, que les daban de comer y todo y las llevaban al baño”, comenta mi entrevistado.
De allí, Sofía decidió no continuar con su activismo, muy espantada por todo, tanto el secuestro de su madre, como la “desaparición” de los normalistas. Mejor tranquilizarse, le dijo a Eduardo.
Por ese y otros problemas, ella y Eduardo terminaron su relación. “Sí, me dolió mucho, pues ya hasta nos íbamos a casar en un año… yo estaba bien clavado, la verdad”, dice Eduardo, suspirando, con un gesto de nostalgia en su rostro. “Pero ya lo superé… ya hasta tengo otra novia”, agrega, sonriente.
También Eduardo se salió de la universidad militar. “Les dije que no quería estar en un lugar en donde no se aprende nada, más que a matar gente”, dice, jactándose.
Agradezco su increíble relato, sí, que un secuestro haya evitado una muerte más, la de Sofía, a manos de las criminales fuerzas represivas de la mafia en el poder.
Como resulta increíble que nadie sepa nada, hasta la fecha, de la suerte que corrieron los 43 normalistas ese 26 de septiembre del 2014. Ni de los que a diario “desaparecen”.
No cabe duda que la vida es muy irónica, cruel y sorpresiva.  

Más “avances” tecnológicos, más depredación ambiental

Posted by Adán Salgado Andrade on domingo, enero 08, 2017
Más “avances” tecnológicos, más depredación ambiental
por Adán Salgado Andrade

Podría pensarse que con los avances tecnológicos, la depredación planetaria que el capitalismo salvaje ha agudizado desde el siglo pasado, dicha acelerada destrucción del medio ambiente debería de atenuarse. Por ejemplo, ahora que se están cuestionando tanto como principal fuente de contaminación a los automóviles de combustión interna, está surgiendo la fiebre por los autos eléctricos, colocando como los modelos más avanzados a los de la empresa Tezla, los cuales, a pesar de tantas fanfarrias, no dejan de contaminar. Se estima que el modelo más reciente contamina el equivalente a una cuarta parte de lo que lo hace un automóvil de gasolina. Pero, además, el impacto que deja la contaminación generada por la fabricación de un Tezla, en cuanto a generación de gases efecto invernadero equivale al doble de un auto de gasolina. Sin contar los daños adicionales que, como veremos, se ocasionan también al medio ambiente, como lo hace cualquier proceso industrial (ver: https://www.wired.com/2016/03/teslas-electric-cars-might-not-green-think/).
No intento defender ningún proceso fabril, pues todos son contaminantes, en mayor o menor medida, pero el problema con las “innovaciones” es que se presentan como la panacea tecnológica y no lo son, pues no muestran todo lo que hay detrás de ellas y, como señalo antes, en lugar de reducir el consumo de materias primas, de la energía para transformarlas y de la resultante contaminación, lo agravan, sumando problemas extras a los que ya de por sí tenemos.
Y es que de nada vale producir tecnologías más “limpias” o “ahorradoras” si, por otro lado, aumenta la cantidad de objetos hechos muchísimo más que los producidos hace dos décadas por ejemplo. Es lo que sucede con los automóviles, que aunque actualmente son más “eficientes”, se fabrican muchos millones más. Al respecto, señala el profesor Vaclav Smil “que de qué sirve que se hagan autos más eficientes, por ejemplo, si se hacen muchos más millones, en proporción a los autos que eran menos eficientes. Ahora, gastamos más aluminio, más acero, más vidrio y así. Mientras sigamos en este absurdo ciclo material de comprar, vender, tirar, no bastará con la innovación” (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2014/01/vaclav-smil-y-la-ciencia-consciente.html).
En efecto, el capitalismo salvaje requiere de un exagerado consumo compulsivo, lo que ha logrado mediante la imposición social de que sólo consumiendo, y mucho, se destaca socialmente, además de que todos los productos que hace, sin excepción, están hechos para que duren solo cierto tiempo o que vayan siendo rebasados por cuestiones tales como los “avances” tecnológicos o que ya no “estén de moda”. Es lo que se conoce como la obsolescencia programada (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2011/10/la-obsolescencia-programada-el.html).
Así que los “avances tecnológicos” suman ya más problemas para lo que queda del medio ambiente.
Justo es el desarrollo e impulso consumista que están teniendo todos los dispositivos electrónicos, como celulares, tablets, laptops… sumando ahora los autos eléctricos, lo que está provocando un fuerte impacto ambiental en ciertos sitios que, tarde o temprano, afectará a todo el planeta.
El inicio de todo está en las baterías que tales dispositivos emplean, pues se ha exigido, con los años, que sean más pequeñas, más eficientes y que se recarguen en el menor tiempo posible. El diseño básicamente es el mismo en una batería, desde que en 1800 Alessandro Volta inventó la primera batería, mezclando varias capas de cobre, zinc y papel, empapado de salmuera. Luego, conectó el cátodo, conductor de la carga positiva y el ánodo, conductor de la carga negativa y todo ello lo introdujo en un medio electrolítico para conducir la carga de electrones. Y así ha sido, desde entonces, el diseño básico de las baterías.
Los “avances” solo se han enfocado en buscar materiales que las hagan más eficientes. Y la combinación ideal, desde hace algún tiempo, ha sido el empleo de tres materiales clave, los que, aparentemente, son los más eficientes hasta la fecha, y esos son el litio, el grafito y el cobalto (ver: https://www.washingtonpost.com/video/business/batteries-how-a-lithium-ion-battery-works/2016/09/29/d8889522-819b-11e6-9578-558cc125c7ba_video.html).
Con dichos materiales, las baterías han logrado hacerse más capaces, pues pueden durar más tiempo, que es la exigencia hoy día de los usuarios. Diseños más grandes, pero, sobre todo, más delgados, han incrementado la carga.
Pero eso no las hace más seguras, pues si las baterías no están bien diseñadas o no se colocan adecuadamente en el dispositivo que las emplee, pueden estallar, ya que el líquido que sirve como conductor electrolítico es muy explosivo. Justo eso es lo que sucedió con los recientes casos de celulares Samsung Note 7, varios de los cuales estallaron al estarse recargando o, incluso, estando en uso, debido a una colocación defectuosa de las baterías dentro del aparato. Eso ha costado miles de millones de dólares a la empresa por indemnizaciones y recolección masiva de todos los Note 7 (ver:  https://www.cnet.com/news/why-is-samsung-galaxy-note-7-exploding-overheating/).
De todos modos, las corporaciones, ávidas de subir y monopolizar sus ventas, minimizan esos problemas – los que, finalmente, afectan a los consumidores – y siguen viendo a las baterías de litio como el futuro de todo lo que tenga que ver con ellas.
Antes de que Elon Musk fundara Tezla Motors,  la demanda por los materiales requeridos para la fabricación de las baterías de litio-cobalto-grafito era razonable, digamos.
Perro cuando anunció su proyecto de construir una “giga fábrica” de baterías en Nevada, sobre todo para dotar a sus autos de las necesarias, ¡siete mil!, la demanda de tales materiales está subiendo tanto, que para el 2025 se calcula que tan sólo la adquisición de litio, el componente más abundante en las baterías, se triplicará, de acuerdo con previsiones del Deutsche Bank y Goldman Sachs.
Sólo hay que analizar los contenidos de litio que demandan la cantidad de baterías empleadas por distintos dispositivos. Así, para un celular, la batería requiere tres gramos; en una laptop, las baterías requieren una onza (28.3 gramos); un auto híbrido, 1.6 kilogramos; un auto eléctrico normal, casi 20 kilogramos, en tanto que los poderosos autos Tezla, como el modelo 3, son los ganadores, requiriendo sus 7000 baterías casi 51 kilogramos de litio.
Así que si el sueño “ecológico” de Musk es sustituir los autos convencionales con sus eléctricos, millones, por supuesto, imaginemos las monumentales cantidades de litio, sobre todo, cobalto y grafito que serán necesarias para tan epopéyica y depredadora tarea, ¡mill0ones de toneladas!
El periódico The Washington Post (actualmente propiedad de Jeff Bezos, fundador de Amazon), realizó recientemente una exhaustiva y muy bien documentada investigación sobre en dónde y cómo se producen los tres minerales en cuestión, y en los cuales baso parte de este artículo. Comienzan esos excelentes reportajes con la producción del litio (ver: https://www.washingtonpost.com/graphics/business/batteries/tossed-aside-in-the-lithium-rush/?wpisrc=al_alert-COMBO-economy%252Bnation).
Y lo que, de entrada muestra, es la pobreza extrema en que viven los habitantes de las tierras en cuyas entrañas está contenida la salmuera, agua diez veces más salobre que la de mar, rica en litio y algunos otros minerales.
El “triángulo del litio” se distribuye en tres países, Argentina, Chile y Bolivia. La investigación se hizo concretamente en Argentina, en una región de planicies andinas de tierra rojiza, habitada por los atacamas, indígenas nativos de ese sitio, quienes desde hace siglos han tratado de sobrevivir a la “modernidad”, la que nada hace por ellos, excepto empobrecerlos y saquear los pocos recursos que tienen para llevar una magra existencia, la mayor parte de ellos viviendo de la agricultura y la cría de chivos. “Estas tierras sagradas nos pertenecen desde hace siglos y nadie tiene derecho a quitárnoslas y desgarrar sus entrañas”, dice un habitante del lugar.
Basta con ver las imágenes y documentales que acompañan el reportaje para cerciorarse de todo el daño social y ambiental que se está haciendo en tal semidesértico lugar, abusando las compañías mineras de los escasos recursos con que cuentan los atacamas, comenzando con el agua, ya que para obtener cada tonelada de litio se requieren ¡un millón novecientos mil litros de aquélla!
Es de notar cómo la mayoría de los “nuevos” procesos industriales de todo tipo usan más y más agua dulce, la que es cada vez más escasa. No sólo eso, sino que las menguantes fuentes disponibles, ríos o lagos, se contaminan a la par (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2008/10/el-agua-dulce-cada-vez-ms-demandada-y.html).
Es el caso, también, del llamado fracking, que es la contaminante técnica que se está empleando para extraer el gas de esquisto (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2012/05/el-gas-natural-de-esquisto-el-regreso.html).
También de las megaminas, que emplean millones de litros de agua, además de que depredan las tierras en donde se establecen, dejando sólo cráteres enormes y miles de millones de toneladas de desperdicios rocosos envenenados de por vida (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2013/05/los-destructivos-irreversibles-efectos.html).
Como dije, de qué sirven tantos avances tecnológicos si cada vez depredamos más aceleradamente. En la actualidad, gastamos en 9 meses lo que al planeta le lleva crear en año y medio. Ningún medio ambiente aguantará tal destrucción. La transformación planetaria es realizada por la humanidad y es por eso que ya se le llama a esta época antropoceno, porque es el hombre quien está influyendo tales brutales cambios. Requerimos ya de dos a tres veces los recursos que este depredado planeta nos puede dar (ver: http://www.theworldcounts.com/stories/consequences_of_depletion_of_natural_resources).
Regresando al problema de la extracción del litio – y del cobalto, grafito, coltan y muchos otros minerales –, es evidente que en las regiones donde se explota, prevalece la pobreza y la marginación, como puede apreciarse en las fotos y los videos que acompañan los mencionados reportajes. Aprovechándose de eso, como siempre sucede, las mineras de litio, con engaños, establecen sus depredadoras instalaciones, argumentando que serán en beneficio de los pobladores locales, pues “crean empleos” y les entregan parte de las ganancias. Eso divide, por desgracia, a la gente, lo cual es tan común en tales “arreglos”, que hasta conflictos internos, que muchas veces llevan a violencia extrema, se generan y que terminan por favorecer a las mineras, quienes destacan tal violencia como “ignorancia, gente que se opone al progreso”. Esos son pretextos excelentes para que las mafias en el poder, coludidas con las tramposas mineras, lancen a sus fuerzas represivas contra la gente que no esté de acuerdo, encarcelando y hasta asesinando a los inconformes.
En México, así sucede cuando los pobladores de un lugar se oponen a ilegales megaproyectos, como megaminas, fracking o megaproyectos turísticos, en donde hasta a paramilitares emplean dichas gansteriles corporaciones para deshacerse de inconformes (ver: http://www.sinembargo.mx/21-09-2013/758172).
Por otro lado, los empleos creados, que tanto alardean las mineras de litio, son pocos y mal pagados, pues se trata generalmente de ocupaciones poco calificadas, que demandan un exhaustivo esfuerzo físico repetitivo. Y mucho menos es cierto que los poblados reciban jugosas “contribuciones”, pues en una parte del artículo, refiriéndose a la construcción de una planta llamada Sales de Jujuy, al entrevistar el reportero a un habitante de Huancar, una comunidad de 400 habitantes, tan pobre que trueca ropa por comida muy frecuentemente, aquél le dice que ignoraba que la minera, del grupo Exar, chileno-canadiense, les debía pagar anualmente dinero. “Estoy perplejo. No sabía nada del dinero. La verdad es que sólo se burlan de nosotros”, concluye el decepcionado hmobre.
De todos modos, el dinero que Exar les debería de pagar es mínimo, en comparación con lo que anualmente espera ganar cuando la nueva planta esté en funcionamiento o las que ya opera. Calcula la empresa que en plena producción, obtendría unas 25 mil toneladas de carbonato de litio anualmente, por las que obtendría 250 millones de dólares. Para entonces, las comunidades afectadas por las minas, tendrían que recibir, en conjunto, 178 mil dólares por año, lo cual representaría apenas el 0.0071% de los ingresos de Exar.
En efecto, es una burla. Muchas mineras, como aquí hacen, creen que con sólo construir un hospital, una escuela y dar una limosna anual, es suficiente para que depreden y destruyan bosques y tierras de los habitantes en donde establecen sus contaminantes megaproyectos. Pero aun si el dinero fuera muchísimo, nadie le repondrá a la gente su patrimonio natural, el cual es invaluable.
Justo en otra parte del reportaje, una mujer, que está en contra de esos proyectos, señala que: “Estas tierras son ancestrales, vivimos de ellas, del campo, de nuestro ganado. Nuestra forma de vida está en peligro”
Otras dos empresas, Toyota Tshuso, japonesa, y una australiana, aseguran no haber “tenido ningún problema” con los pobladores y que siempre han trabajado bien con ellos desde el principio. Sin embargo, no es así, pues la gente, como indica un delegado local, es sólo vista como “piedras en el camino”.
Pero además de los problemas sociales y las divisiones entre los pobladores, están los ambientales, pues, para comenzar, la salmuera que se extrae se deja aireando en depósitos al aire libre, que provocan contaminación ambiental por la evaporación que genera, ocasionando males respiratorios y contaminando fuentes de la escasa agua de los pobladores. Otro problema es que los depósitos subterráneos de la salmuera al irse deprimiendo, algunos expertos piensan que podrían irse rellenando con los acuíferos cercanos, lo que iría acabando con el agua dulce disponible.
Sin embargo, las empresas y las corruptas “autoridades”, desestiman esas advertencias y dicen que mientras haya salmuera, allí seguirán, para obtener el tan demandado litio.
En el segundo artículo presentado por The Washington Post, los reporteros hicieron su investigación en el Congo, en donde se extrae la mayor parte del cobalto que emplea la industria electrónica mundial. El cobalto se usa para hacer el cátodo, el polo positivo de una batería
En ese país, uno de los últimos en nivel económico, junto con Haití y Somalia, la extracción es de tipo industrial y “artesanal”. Ésta última es la que abordó la investigación, dadas las precarias condiciones en que trabajadores que laboran por su cuenta lo hacen, arriesgando a diario la vida por el equivalente de tres o cuatro dólares por día.
El Congo, a pesar de ser uno de los países más pobres del orbe, reboza de minerales. Un geólogo lo ha calificado de “escandalosamente rico” en ellos. Otro mineral que posee, por ejemplo, es el coltan, el que se emplea como aislante térmico, sin el cual, no sería posible la existencia de la industria electrónica, que también se extrae artesanalmente, en condiciones deplorables, con la desventaja adicional de que, como los depósitos están dentro de una zona selvática protegida, en donde sobreviven los últimos gorilas de montaña que quedan, muchas veces, los trabajadores los cazan para tener qué comer, dado que no cuentan con instalaciones adecuadas, como comedores o por el estilo (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2009/09/el-coltan-otro-recurso-natural-mas-para.html).
La extracción industrial del cobalto es a cielo abierto, operando como las contaminantes megaminas que, como ya se dijo, también consumen demasiada agua, además de que la contaminan irreversiblemente. Igualmente, dejan millones de toneladas de desechos rocosos muy contaminados por los químicos que se emplean para el proceso de lixiviación.
En cambio, en el caso de la extracción artesanal, aunque no se dan los mencionados daños ambientales que se producen al nivel de la industrial (los hay, por supuesto), también se expone la manera tan rudimentaria y peligrosa en que los mineros, quienes trabajan por su cuenta, laboran. No hay salario fijo, ni prestaciones, indemnizaciones si se lastiman o, peor, si mueren dentro de las minas.
Es muy explícito el video que acompaña al reportaje, en el que se puede observar a un minero que llega al lugar de trabajo, un terreno en el que se han cavado decenas de oquedades verticales, muy estrechas, por una de las cuales aquél va descendiendo, sin ningún equipo de seguridad, ni nada, sólo su harapienta ropa, huaraches y, como equipo de extracción, cincel, marro y costales. Llega al fondo, luego de bajar unos cuatro metros, y se pone a golpear las rocosas paredes con su instrumental, echando en el costal los pedazos de piedra desprendidos. La actividad es tan peligrosa, que son frecuentes accidentes y muertes, sobre todo por el derrumbamiento de inestables paredes rocosas. Muy acertado que los reportajes se hayan acompañado de videos, pues resultan más dramáticamente explícitos (ver: https://www.washingtonpost.com/graphics/business/batteries/congo-cobalt-mining-for-lithium-ion-battery/?tid=batteriesseriesnav).
Toda la producción de los mineros se entrega a la empresa Congo DongFang International Mining, empresa filial de la corporación china Zhejiang Huayou Cobalt, la mayor productora mundial del mundo. Esta empresa es la que surte a los mayores fabricantes de baterías, los que, a su vez, le surten a Apple las de sus iPhones.
Y es algo que se critica en el artículo, que a pesar de que importantes empresas, como Apple, Samsung, Panasonic, Sony, Tezla, General Motors, Amazon y otras, supuestamente “monitorean” que los materiales contenidos en las baterías de sus productos no provengan de zonas que ocasionen problemas ambientales, sociales o en donde existan conflictos militares, resulta que el 25% de la producción global del cobalto es obtenida en las señaladas condiciones tan precarias. Y dicho porcentaje equivale a entre un 17 a 40% del total obtenido en el Congo, solamente después de la extracción industrial, gracias a esos mineros que a diario arriesgan su vida y salud, además de que muchos de ellos son menores de edad.
Esos “creuseurs”, francés para excavadores, llevan en costales de 55 kilogramos su producto, por el cual, establecimientos que están a lo largo de la carretera, atendidos por asiáticos (a pesar de una ley congolesa que prohíbe que establecimientos de ese tipo sean operados por extranjeros), les pagan $881 dólares, si la roca contiene 16% de cobalto y solamente $55, si contiene no más de 3% del mineral.
Sin embargo, la tonelada del cobalto, ya refinado, actualmente se vende en $26 mil dólares.
Los creuseurs ganan no más de dos o tres dólares al día, lo que les permite sobrevivir en condiciones deplorables. Pero si no obtienen nada, tampoco ganan ni ese miserable ingreso.
Gracias a su trabajo es que en el consumista mundo que habitamos, la gente “bonita” puede emplear sus caros celulares, laptops, cámaras… y autos eléctricos, ignorando, o sin importarles, todo el drama ambiental y social que hay detrás de sus dispositivos y que, inexorablemente, está teniendo un alto costo para toda la humanidad y para el planeta.
“Dejamos a diario aquí la vida… ¡y para qué!”, exclama un minero, lamentando lo que tienen que arriesgarse a diario, para tener una miserable existencia.
Una autoridad local, cuestionada por las malas condiciones laborales y los daños ambientales, declara que “nosotros no somos limosneros. Las empresas deberían de cuidar todo eso, pero no lo hacen, pues son prepotentes, además de que sobornan a altos mandos, y por eso, no se les molesta para nada”. Claro, la corrupción entre mafias empresariales y políticas hace posible todo ello. Y, peor aún, que un país con tantos recursos minerales, sea considerado de los más pobres del planeta. Es el obsceno legado del colonialismo.
También, en el caso del cobalto, la demanda se ha intensificado por el incremento en la producción de autos eléctricos. Un celular requiere de 5 a 10 gramos, una laptop, una onza (28.3 gramos), en tanto que un auto eléctrico normal (no los veloces Tezla o los que proyecta fabricar otra nueva firma, Faraday Future), emplea de 4.5 a 9 kilogramos de cobalto. Al igual que con el caso del litio, la producción de cobalto se espera duplicar para el 2025, pasando de las 32657 toneladas actuales a 76525 para dicho año. Obviamente, su valor crecerá y todo lo que se fabrique con cobalto.
El daño ambiental también es evidente, pues los mineros lavan las rocas obtenidas en los ríos locales, lo que contamina el agua y los peces de dichas corrientes, consumidos por todos los habitantes locales. Estudios han hallado niveles de cobalto en muchas personas 43 veces mayores a los permitidos, lo que incrementa enfermedades crónico-degenerativas, como cánceres de todo tipo, además de los nacimientos con malformaciones genéticas (una de ellas es el síndrome de la sirena, llamado así porque los recién nacidos nacen con las piernas pegadas, además de que sus órganos digestivos no se forman bien). De hecho, se considera que Lubumbashi, que es la región congolesa donde se concentran las minas de cobalto, es una de las diez más contaminadas del mundo, tanto en sus tierras, como en sus aguas
Como hemos visto hasta aquí, la “innovación” tecnológica tiene su lado muy obscuro.
El tercer mineral en la lista es el grafito, el cual, el 77% se obtiene en China. Sirve para hacer el ánodo de una batería.
De nuevo, son dramáticas las escenas mostradas por el video inicial, en donde un hombre enseña todo el polvo negro que cubre permanentemente toda la casa y su contenido. “Antes, limpiaba a cada rato”, declara una mujer, “pero como esto se volvía a ensuciar muy pronto, dejé de hacerlo”. Otro hombre muestra sus negros dedos después de pasarlos por una mesa de su casa y sacude un pantalón que recién colgó de un lazo, para que se secara, del cual se desprende una buena cantidad de polvo negro. “Nos mató ese polvo nuestros árboles frutales”, agrega una pareja, que vivía de eso, quien también afirma que sus tierras producen menos o ya no sirven para sembrar. Siembran maíz, pero las plantas están tan llenas de tizne de grafito, que al recorrerlas, salen con las caras ennegrecidas. El polvo invade todo, hasta su nariz y boca y lo sienten entre los dientes. Por las noches, el aire brilla, debido a que el tizne flota y refleja la luz. Eso comenzó a suceder desde hace cinco años, cuando una contaminante planta de grafito abrió cerca de donde todos los quejosos viven (ver: https://www.washingtonpost.com/graphics/business/batteries/graphite-mining-pollution-in-china/?tid=batteriesseriesnav).
Todo eso ocurre en el noreste de China, en pueblos como Mashan, Liumao, Jidong, cerca de Jixi, o Pingdu o Laixi, cerca de Beijing.
En este caso, los reporteros se encontraron con el temor de algunos habitantes a hablar, debido a que si lo hacen, no tarda en aparecer algún funcionario local, acercarse y advertirles que no deben de contarle a nadie sobre sus problemas, aunque sean tan graves, que afecten su salud y su medio ambiente.
Esa es la forma en que la mafia china en el poder controla todo en su país, desde protestas sociales, hasta los graves daños ambientales que está sufriendo y que se minimizan o, peor, se niegan. Son los costos de haberse convertido en la mayor maquiladora mundial al servicio de los mezquinos intereses del capitalismo salvaje, quien ha hecho ver a China como una máquina permanente de crecimiento económico, sin importar los daños ambientales y la desigualdad social provocada (ver: http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2013/09/china-autoritarismo-capitalismo-salvaje.html).
Sin embargo, ya también China muestra los efectos crónicos de la permanente crisis económica, inherente a este contradictorio y depredador sistema (ver:  http://www.marketwatch.com/story/china-is-near-a-financial-crisis-similar-to-the-us-in-2008-says-soros-2016-04-21).
Y tampoco su represiva autocracia puede negar los efectos ambientales de tan desmedido, anárquico, materialista crecimiento, pues, al momento de escribir este artículo, China declaró una emergencia ambiental nacional, la primera en su tipo. Fue tan densa la capa de smog que cubrió todo el país, que en algunas partes, se redujo la visibilidad a 50 metros (ver: http://www.jornada.unam.mx/2017/01/04/sociedad/031n1soc).
Se calcula que por la severa, cotidiana contaminación, mueren 4000 personas por día, lo que equivale al 17% del total de las muertes anuales de chinos.
Los “esfuerzos” para combatir tan crónica contaminación, rayan en lo ridículo e imposible, sugiriendo desde gigantescos rociadores, colocados en edificios, para que el roció baje la contaminación, hasta, simplemente, censurar todo tipo de información que se atreva a difundir que en China existe contaminación (ver: http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/10-soluciones-absurdas-para-el-smog-mortal-en-China).
Al parecer, eso fue con lo que se toparon los reporteros del Washington Post, la censura autoritaria para negar que el grafito sea un problema en los sitios en donde operan las fábricas que lo producen.
A pesar de esos graves problemas, y de los que, obviamente, sufren también los trabajadores, quienes terminan negros de todo el cuerpo – y de su organismo, claro –, un encargado de una de tales fábricas declara, cínicamente que “pues sí, pero a cambio la gente tiene trabajo, ni modo, qué le hacemos”. Esa es una declaración que sólo muestra el nivel de subyugación al que se ha reducido al pueblo chino, incapaz de protestar, ni siquiera, por problemas que les afecten su salud. Al respecto, señala el escritor Yu Hua, en su libro “China en diez palabras”, que a los activistas les llaman “refugiados de la justicia” y son tratados como criminales, ejecutando, incluso, a muchos de ellos.
No importan, pues, las amargas quejas de la gente afectada por la producción de grafito. Ésta, debe de continuar, pues su demanda sube y sube.
De nuevo, se señala que las grandes corporaciones demandantes de baterías, se cercioran que el grafito empleado se obtenga en forma segura y no dañe medio ambiente, ni afecte salud. Pero, como comprobaron los reporteros, eso no se cumple la mayoría de las veces.
Y si, igualmente, vemos la cantidad de dicho mineral que contiene la batería de un celular o una laptop, unos cuantos gramos, las baterías de un auto eléctrico típico, requieren hasta 25 kilogramos de grafito, se comprenderá por qué su demanda seguirá subiendo muchísimo (ver: http://batteryuniversity.com/learn/article/bu_309_graphite).
Los problemas ambientales, que ocasione tal brutal incremento en la demanda, crecerán y la salud de toda la humanidad se irá deteriorando, pues la contaminación no se queda sólo en los sitios en donde ésos y otros minerales se producen y procesos industriales se realizan. Un estudio reciente demostró que la contaminación producida en China, ya está llegando a la costa occidental de Estados Unidos, por si los estadounidenses creían que tal contaminación es sólo problema de los chinos.
No, la contaminación de cada país es un problema planetario.
Pero, todo sea en nombre de las innovaciones tecnológicas.














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